Mi historia de amor con una alfombra Beni Ourain

La semana pasada aprovechando el puente del día del padre disfrutamos de una escapadita en pareja en Marrakech, llevaba ya tiempo deseando visitar esta ciudad, fotografiar sus contrastes y pasear por esos zocos donde puede encontrarse absolutamente de todo. Y a parte de desconectar durante un par de días y pasar un tiempo los dos solos, que siempre viene bien, otro de los motivos por los que tenía en mente Marruecos era porque soñaba con tener una alfombra Beni Ourain.

Llevaba ya tiempo viendo en Pinterest y en blogs de decoración americanos fotos de espacios increíbles, y todos ellos tenían algo en común…una alfombra peludita blanca con detalles geométricos en negro o gris. Fue amor a primera vista! Me encantó la calidez que aportaban a cualquier espacio.

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Fotos via Pinterest

Estas alfombras de lana natural sin tintar las realizan principalmente mujeres de las tribus Beni Ourain que habitan en las montañas del Atlas marroquí, se caracterizan por su pelo largo y sedoso tacto, y una red de diamantes formada por líneas relativamente finas de color negro o marrón sobre fondo blanco son su seña de identidad. El fondo claro hacen que queden bien en cualquier rincón y sobre todo que sean más atemporales. Las alfombras Beni Ourain más codiciadas son las vintage, las hay de incluso 40 años que están en perfecto estado, creo que no hay mayor garantía de calidad.

Por suerte para nosotros Marruecos está aquí al ladito así que si aprovechando una escapada os podéis traer algo más que un bonito souvenir por poco más de lo que os costaría una alfombra en Ikea.

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Fotos via Pinterest

Aunque ya me habían pre-avisado que tenía regatear duro y echarle horas a la negociación, reconozco que me daba muuuucha pereza el tema del regateo. Para no agobiarme me lo tomé como si formara también parte de la experiencia marroquí y después de haberme fijado un tope en mi cabeza, el cual no sobrepasaría, comenzó el juego del tira y afloja. Ya me había informado que al precio que inicialmente te ofertan hay que restarle un 75% y de ahí comenzar la negociación.

Así que después de que nos enseñaran como una decena de alfombras, bromas en las que le decía que los españoles somos los pobres de Europa, que a un alemán se la podía colar pero a nosotros no, que si el dueño tenía un piso en Chueca y otras cuantas tácticas de regateo más, y siempre sin perder la sonrisa, conseguimos llegar a un acuerdo y cerrar el trato. Ya tenía mi alfombra!!

En un abrir y cerrar de ojos enrollaron y empaquetaron la alfombra de tal forma que parecía una pequeña alpaca de paja, está claro que lo de vender a turistas con billetes de avión low cost es lo suyo y lo hacen día tras día. Así que para los que os preguntais como me traje una alfombra de 2,50 metros en el avión, ya sabéis como 😉

Y aunque mi casa no sea para nada Pinterest, estamos felices con el resultado. Digo «estamos» porque a las niñas les ha encantado y ahora deciden sentarse en ella para jugar e incluso tumbarse, es nuestra ovejita a tamaño gigante!. Ahora toca ver si aguanta la prueba del tiempo con dos fierecillas en casa.

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Tengo pendiente acabar de editar las cientos de fotos que hice en Marrakech, que con o sin alfombra merece la pena visitarla, nos encantó!. Espero enseñaros nuestro viaje prontito.

Y vosotros? Tenéis algún capricho viajero?

Feliz semana!!