Guía completa para descubrir La Dordoña, Francia

Dordoña, el corazón medieval de Francia donde castillos y ríos se entrelazan con pueblos de cuento y paisajes que invitan a viajar en el tiempo. No te pierdas una de las regiones más espectaculares y desconocidas de Francia!

La Dordoña, en el suroeste de Francia, es uno de esos destinos que te van sorprendiendo a cada paso. Y todavía me pregunto cómo es posible que no sea más conocida, al menos entre quienes viajamos desde España.
Aquí hay pueblos de piedra que parecen sacados de otra época, castillos medievales asomados sobre el río, cuevas prehistóricas, jardines que parecen de cuento y paisajes de los que cuesta apartar la mirada.
Es un destino perfecto si buscas una escapada diferente y mucho menos masificada que otras zonas de Francia; ideal para descubrirla entre 4 y 7 días. Y aunque cada estación tiene su encanto, yo tengo debilidad por el otoño y el invierno. Nosotros la visitamos en diciembre, entre Navidad y Nochevieja, y fue todo un descubrimiento: pueblos prácticamente tranquilos, mercados navideños, castillos que parecían sacados de un cuento y esa luz de invierno que hacía que todo fuese todavía más especial.
Y además está la gastronomía: foie gras, trufas, quesos, nueces, vino y mercados llenos de productos locales. Vamos, que aquí hay pocas posibilidades de pasar hambre.

En esta guía te cuento todo lo que necesitas para organizar un viaje a la Dordoña: cuál es la mejor época para ir, cómo llegar y moverte por la región, qué pueblos y lugares no te puedes perder, qué hacer y, por supuesto, dónde probar algunas de sus especialidades.
Si te apetece descubrir una de las zonas más bonitas y menos conocidas de Francia, empezamos.
Guía básica para viajar a Dordoña
¿Cuál es la mejor época para viajar a la Dordoña?

La Dordoña se puede visitar en cualquier época del año, pero cada estación tiene su encanto:
- • Primavera: ideal para recorrer los jardines y disfrutar del renacer de la naturaleza.
- • Verano: la temporada más animada, perfecta para actividades al aire libre, y festivales, aunque también es la más concurrida. En Francia es un destino popular en esta época.
- • Otoño: la mejor época para disfrutar de sus paisajes con tonos dorados y rojizos, y saborear la gastronomía local ligada a la temporada de setas, trufas y castañas.
- • Invierno y Navidad: más tranquilo y auténtico, con menos turistas, mercados navideños y un ambiente acogedor en pueblos medievales iluminados.
Cómo llegar a la Dordoña
La Dordoña se encuentra en la región de Nueva Aquitania, al suroeste de Francia.
En avión: el aeropuerto más cercano es el de Bergerac, sin embargo no hay vuelos directos desde España. Las opciones más recomendables es volar a Burdeos o Toulouse, y alquilar coche desde el aeropuerto, desde ambos se tarda menos de dos horas en llegar a Dordoña.
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En tren: la estación de Périgueux (capital de Dordoña) conecta con Burdeos y París en pocas horas. También puedes llegar en tren directo hasta Sarlat-la-Caneda desde Burdeos.
En coche: es la mejor forma de llegar, especialmente si se combina con una ruta por otras regiones cercanas como Burdeos o el País Vasco francés. Nosotros fuimos en coche desde Madrid haciendo una noche en San Juan de Luz; desde Barcelona se tardan unas 6 horas en llegar a Dordoña.
Cómo moverse por la Dordoña
Para recorrer la región con libertad,lo más recomendable es hacerlo en coche. El transporte público es limitado y muchos de los pueblos más bonitos no están bien conectados en autobús o tren. Con coche, además, podrás improvisar paradas en miradores, pueblos y castillos menos conocidos.
Si combinas el viaje en avión te recomiendo alquilar coche en el aeropuerto a través del buscador Discover Cars. Siempre hemos tenido una atención muy buena con ellos y el precio es de los más competitivos. Y recuerda contratar siempre la Cobertura Total con Discover Cars, ya que si hay algún problema ellos se encargan de todo!
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Otra opción si no quieres conducir es llegar en tren hasta Sarlat-la-Caneda y desde aquí hacer diversas excursiones por la región.
Seguro de viajes
Si vas a viajar a Francia, no lo hagas sin un buen seguro de viajes. Cualquier percance sanitario, pérdida o robo te arruinará el viaje. Por lo que cuesta, te quitarás muchas preocupaciones. Nosotros siempre contratamos el seguro Familia de IATI por sus coberturas y su gran soporte.
¿Dordoña o Périgord?
Si estás preparando un viaje por esta zona de Francia, probablemente te encuentres con dos nombres constantemente: Dordoña y Périgord. Entonces, ¿cuál es la diferencia?
La Dordoña (Dordogne) es el nombre del departamento francés, creado después de la Revolución Francesa. Es una división administrativa y actualmente corresponde al departamento número 24.
Périgord, en cambio, es el nombre de la antigua región histórica que ocupaba aproximadamente este mismo territorio. Aunque ya no es una división administrativa, el nombre se sigue utilizando muchísimo, especialmente en turismo, gastronomía y para identificar las diferentes zonas de la región.
De hecho, tradicionalmente el Périgord se divide en cuatro zonas, identificadas por colores:

Périgord Vert (Verde), al norte: una zona más rural y boscosa, con muchos ríos y pequeños pueblos. Es probablemente la parte menos turística.-
Périgord Blanc (Blanco), en el centro: recibe su nombre por la piedra caliza blanca de sus construcciones. Aquí se encuentra Périgueux, la capital del departamento.
Périgord Pourpre (Púrpura), al suroeste: es la zona de los viñedos, especialmente alrededor de Bergerac. El color hace referencia a las tonalidades de las viñas.
Périgord Noir (Negro), al sureste: la zona que probablemente tengas en mente cuando piensas en la Dordoña más turística. Aquí están Sarlat-la-Canéda, Beynac-et-Cazenac, La Roque-Gageac, Domme o Marqueyssac, entre muchos otros pueblos y lugares.
Cuando hablamos de los pueblos medievales, los castillos, los mercados y los paisajes que suelen protagonizar las rutas por la Dordoña y la que hicimos nosotros, estamos hablando principalmente del Périgord Noir.
Aclarar también que Rocamadour, uno de mis imprescindibles, no está en la Dordoña, sino en el departamento vecino de Lot. Pero al estar tan cerca recomiendo no saltártelo!
Donde dormir en la Dordoña
Si vas a estar pocos días lo mejor es buscar un punto base y de ahí moverte por la región. Nosotros elegimos alojamiento en Sarlat-la-Caneda por ser uno de los pueblos más grandes, céntricos y tiene todo tipo de servicios. Al viajar en temporada baja algunos restaurantes de los pueblos más pequeños estaban cerrados, así que siempre es mejor quedarse en un pueblo más grande y con más vida.
Sarlat es la mejor opción si viajas en Navidad ya que la ciudad está decorada con mucho encanto, tienen mercado navideño y hay muchos restaurantes y supermercados. También desde aquí podrás contratar excursiones sin necesidad de moverte en coche.
ALOJAMIENTOS RECOMENDADOS EN SARLAT-LA-CANEDA
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Este precioso apartamento en el centro de Sarlat es perfecto para parejas o familias, ya que caben hasta 4 personas.
Les Charmes de Sarlat – Chambres d’Hotes

Un hotel rural con mucho encanto a las afueras de Sarlat, es perfecto si viajas en verano ya que cuenta con piscina en su jardín. También tiene habitaciones familiares.

Esta casa es ideal para familias, y tiene todo el encanto de las viviendas de piedra típicas de Sarlat, ademas se encuentra en pleno centro.

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Qué ver y hacer en la Dordoña
La Dordoña es un paraíso si, como yo, disfrutas de la historia, la naturaleza y los pueblos con encanto. Aquí tienes una selección imprescindible de lo que no te puedes perder:
Pueblos de cuento
Sarlat-la-Canéda

En el corazón del Périgord Noir se encuentra Sarlat-la-Canéda, una de las ciudades medievales mejor conservadas de Francia y, sin duda, una de las paradas que no me perdería en un viaje por la Dordoña. De hecho, te recomiendo elegir Sarlat como punto base para conocer la región.
Su casco histórico es de esos lugares en los que merece la pena simplemente pasear y dejarse llevar. Sus calles de piedra dorada, los tejados de pizarra y las antiguas mansiones renacentistas hacen que, por momentos, parezca que has viajado varios siglos atrás. Y no es solo una sensación: Sarlat cuenta con más de 65 monumentos históricos concentrados en muy poco espacio.
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Entre los lugares que puedes visitar están la Catedral de Saint-Sacerdos, la casa natal de Étienne de La Boétie, amigo de Montaigne, y la Linterna de los Muertos, uno de los rincones más curiosos de la ciudad, cuyo origen sigue rodeado de cierto misterio.
Otro de los imprescindibles es la antigua iglesia de Santa María, hoy convertida en un mercado cubierto. Sus enormes puertas metálicas llaman bastante la atención y en su interior encontrarás productos locales perfectos para llevarte un pequeño recuerdo gastronómico de la zona. Además, puedes subir en ascensor hasta lo alto de la torre y disfrutar de unas bonitas vistas panorámicas de Sarlat.
A lo largo del año también se celebran diferentes eventos relacionados con la gastronomía y las tradiciones de la región, como la Fiesta de la Trufa en enero, el Fest’Oie en marzo, dedicado al ganso y al foie gras, o el mercado navideño en diciembre.
Aunque Sarlat merece una visita en cualquier época del año, el otoño y el invierno tienen un encanto especial. Hay menos gente, las calles están mucho más tranquilas y es más fácil disfrutar de la ciudad con calma, entrar en alguna tienda, probar los productos locales o simplemente sentarse a tomar algo y observar el ambiente.
Monpazier

Fundado en 1284 por el rey Eduardo I de Inglaterra, Monpazier es una de las bastidas medievales mejor conservadas de la Dordoña. Lo más curioso es que su trazado prácticamente no ha cambiado desde la Edad Media: calles rectas que se cruzan formando una cuadrícula y una plaza central que sigue siendo el corazón del pueblo.
La Place des Cornières, rodeada de soportales, es probablemente el rincón más bonito de Monpazier y donde se celebra su tradicional mercado. Merece la pena recorrer también las pequeñas calles que salen de la plaza y fijarse en las fachadas de piedra, las casas medievales y entrar en sus tiendas, llenas de encanto.
Monpazier ha servido como escenario para varias películas y series de época. Su aspecto medieval está tan bien conservado que muchas veces apenas necesita decorados.
Es un pueblo pequeño y se puede visitar fácilmente en una hora, por lo que es perfecto para combinarlo con otros pueblos de la zona.
Pays-de-Belvès

Belvès, conocida como la ciudad de las siete campanas, está construida sobre un promontorio desde el que se tienen unas vistas preciosas del valle de la Nauze. Su casco histórico conserva un fuerte carácter medieval, con murallas, antiguas casas de piedra y un campanario que domina el pueblo.
Pero lo más curioso está bajo tierra. En la parte inferior de la plaza se encuentran las viviendas trogloditas, unas casas excavadas directamente en la roca que estuvieron habitadas hasta el siglo XVIII. La visita permite conocer una parte de la historia de Belvès que fácilmente podría pasar desapercibida si solo recorres sus calles.
Beynac-et-Cazenac

Si tuviera que elegir solo uno de todos los pueblos de esta zona, probablemente sería Beynac-et-Cazenac. Es uno de mis favoritos de la Dordoña.
El pueblo se encuentra literalmente colgado de un acantilado sobre el río Dordoña, con sus casas de piedra subiendo por la ladera hasta llegar al impresionante Castillo de Beynac. Durante la Guerra de los Cien Años, el castillo tuvo un papel estratégico y se encontraba frente al cercano Château de Castelnaud, controlado por los ingleses.
El Castillo de Beynac ha sido escenario de varias películas, entre ellas Juana de Arco y Chocolat.

Lo mejor es perderse por sus calles empedradas y empinadas hasta llegar a la parte alta. Desde allí tendrás unas vistas increíbles del valle y del río. Eso sí, lleva calzado cómodo y prepárate a subir una buena cuesta!
Yo intentaría visitarlo a última hora de la tarde, cuando la luz empieza a cambiar y el pueblo adquiere todavía más encanto. Si puedes, quédate hasta el atardecer: las vistas desde arriba son espectaculares.
La Roque-Gageac

La Roque-Gageac es probablemente una de las imágenes más reconocibles de la Dordoña. El pueblo se encuentra entre el río y un enorme acantilado, con sus casas de piedra dorada perfectamente integradas en la ladera.
Su orientación hacia el sur y la protección del acantilado crean un microclima especialmente suave, algo que se aprecia en sus jardines, donde crecen incluso algunas plantas de origen mediterráneo y tropical.

Una de las mejores formas de disfrutar de La Roque-Gageac es desde el propio río. Puedes hacer un paseo en gabarra, las tradicionales embarcaciones que antiguamente recorrían la Dordoña transportando mercancías, o alquilar un kayak y recorrer el río a tu ritmo. Si vas en verano, te recomiendo reservar con antelación, especialmente para el kayak, ya que es una de las actividades más populares de la zona.
Domme

Construida en el siglo XIII, Domme es una de las bastidas más especiales de la Dordoña, sobre todo por su ubicación. Está situada en lo alto de un promontorio y sus murallas funcionan como un auténtico balcón sobre el valle del río Dordoña.
Pasear por sus calles es muy agradable, pero lo que no me perdería son sus miradores y las vistas desde las antiguas murallas.
Y Domme todavía guarda una sorpresa bajo tierra: la cueva de Domme, una enorme cavidad situada bajo el centro del pueblo, con estalactitas y estalagmitas. Lo curioso es que puedes acceder a ella prácticamente desde la plaza principal y terminar la visita saliendo directamente a uno de los miradores.
Saint-Léon-sur-Vézère

A orillas del río Vézère encontramos Saint-Léon-sur-Vézère, uno de esos pueblos pequeños que invitan a bajar el ritmo. Sus casas de piedra, los tejados de pizarra y su iglesia románica del siglo XII forman un conjunto precioso.
Es uno de los Plus Beaux Villages de France, la asociación francesa que reúne algunos de los pueblos más bonitos del país, y aunque es pequeño, merece la pena parar. Puedes pasear junto al río, sentarte a hacer un picnic o incluso alquilar un kayak para recorrer el Vézère.
En verano, además, la iglesia románica se convierte en escenario de un festival de música clásica, algo que le da todavía más encanto al pueblo.
Limeuil

En el punto donde se encuentran los ríos Dordoña y Vézère se encuentra Limeuil, un pequeño pueblo medieval que combina perfectamente naturaleza y arquitectura.
Sus calles son bastante empinadas y ascienden entre casas de piedra hasta llegar a los Jardins Panoramiques de Limeuil, desde donde se puede disfrutar de unas vistas espectaculares de la confluencia de los dos ríos. Limeuil fue además un importante puerto fluvial, algo que ayuda a entender la importancia que tuvieron estos ríos para el comercio de la región.
Rocamadour

Aunque Rocamadour no pertenece a la Dordoña, sino al departamento de Lot, está lo suficientemente cerca como para incluirlo en una ruta por la región si tienes varios días. Y merece muchísimo la pena.
Este espectacular pueblo está construido literalmente sobre un acantilado, con sus casas y edificios medievales adaptándose a la roca. Durante siglos fue uno de los grandes lugares de peregrinación de Europa y todavía hoy conserva ese carácter espiritual que lo hace diferente a los pueblos de los alrededores.
Uno de sus lugares más emblemáticos es la Cité Religieuse, a la que se llega a través de la famosaescalinata de los peregrinos, con 216 escalones. En el conjunto se encuentra también la capilla de Notre-Dame, donde se venera a la conocida Virgen Negra de Rocamadour.
Sabias qué?
Durante la Edad Media, muchos peregrinos subían esta escalinata de rodillas como acto de penitencia. La tradición no ha desaparecido por completo y todavía hay quienes lo hacen.

Después de visitar el santuario, busca algún mirador desde el otro lado del valle para contemplar Rocamadour desde lejos. Es ahí cuando realmente entiendes lo espectacular que es su ubicación.
Castillos y jardines
Toda la región de Dordoña está repleta de castillos y jardines espectaculares; algunos son privados y no pueden visitarse; otros tienen horarios de apertura limitados principalmente a los meses de verano o festivos. A continuación te dejo mis recomendaciones, aunque siempre es mejor asegurarse su apertura el día de la visita.
Les Jardins de Marqueyssac

Si tuviera que recomendarte un solo jardín para visitar en la Dordoña, probablemente sería Les Jardins de Marqueyssac. Situados sobre un acantilado, los jardines se extienden alrededor de un antiguo château y ofrecen unas vistas espectaculares sobre el valle del río Dordoña y algunos de los pueblos más bonitos de la región.
Lo que hace especial a Marqueyssac son sus más de 150.000 bojes recortados a mano, que forman caminos sinuosos y figuras de formas muy curiosas. Hay varios kilómetros de senderos para recorrer, entre miradores, pequeñas zonas de bosque y rincones que parecen sacados de un cuento.
Más que una visita que hacer deprisa, es un sitio para pasear sin rumbo y disfrutar del paisaje. Y aunque los jardines son preciosos, para mí lo mejor son los miradores que aparecen durante el recorrido. Desde algunos de ellos se puede ver el río Dordoña serpenteando entre los acantilados y pueblos como La Roque-Gageac y Beynac-et-Cazenac.
Además, durante algunas noches de verano se celebran las famosas Noches de las Mil Velas, cuando los jardines se iluminan al caer la noche únicamente con miles de velas. La visita cambia completamente y el ambiente es realmente mágico.
Entrada: Hay posibilidad de comprar entrada conjunta con Castelnaud. Horario según temporada, revisad en su web
Château de Castelnaud-la-Chapelle

Esta fortaleza medieval construida en el siglo XII, fue escenario de la Guerra de los Cien Años, enfrentándose al castillo de Beynac, en manos francesas. Hoy alberga el Museo de la Guerra en la Edad Media, con una de las mejores colecciones de armas y armaduras de Francia, además de catapultas y máquinas de asedio reconstruidas. Cuando lo visitamos había también una exposición de Playmobil medieval.
Desde sus murallas se disfrutan de las vistas más icónicas del río Dordoña, una de las imágenes más reproducidas en postales y guías de la región. Eso sí, ojo a la niebla invernal por las mañanas! Cuando lo visitamos a primera hora no se veía nada, tenlo en cuenta para que no te pase lo mismo.
Entrada: Hay posibilidad de comprar entrada conjunta con los Jardines de Marqueyssac. Horario según temporada, revisad en su web
Château des Milandes

Este elegante castillo renacentista del siglo XV fue residencia de la artista y activista Josephine Baker, quien lo compró en 1947. En su interior se exponen trajes, fotografías y objetos personales de la estrella, que además fue condecorada como heroína de la Resistencia francesa. En los jardines se ofrecen espectáculos de cetrería con aves rapaces.
Como curiosidad, Josephine Baker vivió aquí con los doce niños de diferentes orígenes que adoptó, a los que llamaba su “tribu del arcoíris”.
Entrada: 15€; 9,5€ (5-16 años); gratis menores de 5 años. Horario según temporada, revisad en su web.
Castillo de Puymartin

Construido en el siglo XIII, el castillo mezcla arquitectura medieval y renacentista, con salones decorados con frescos y mobiliario de época y hasta juegos infantiles medievales. Según la época en que lo visites encontrarás diferentes eventos y decoraciones: Pascua, Halloween y Navidad; te recomiendo mirar su web para enterarte de todo. En Navidad está especialmente bonito, aunque en Halloween puede ser una experiencia única ya que está considerado uno de los castillos encantados de Francia.
Según la tradición, lo habita el fantasma de la “Dama Blanca”, Thérèse de Saint-Clar, que fue encerrada en una torre por su marido tras descubrir su infidelidad. Se dice que aún recorre los pasillos en las noches de luna llena. ¿Te atreverías?
Entrada: 11€; 8€ (13-18 años); 6€ (6-12 años); gratis menores de 5 años. Horario y apertura según temporada, revisad antes en su web.
Cuevas y maravillas naturales
Si disfrutas de descubriendo arte prehistórico o maravillas naturales, prepárate para adentrarte en lo más profundo de la tierra: la región tiene muchas cuevas, casas trogloditas y lugares únicos. Si viajas en temporada baja revisa los horarios de apertura con antelación.
Cueva de Lascaux

Descubierta en 1940 por unos jóvenes que seguían a su perro, la cueva de Lascaux conserva algunas de las pinturas rupestres más impresionantes del Paleolítico, con más de 600 figuras de animales que datan de hace 17.000 años; es conocida como la “Capilla Sixtina del arte prehistórico”. Para protegerla, hoy se visita una réplica exacta en el centro Lascaux IV, con reproducciones y experiencias interactivas.
Entrada: 23€ (a partir de 13 años); 15€ (5 a 12 años); gratis menores de 5 años. Horario según temporada, revisad en su página web
Gouffre de Padirac

Un abismo natural de 75 metros de profundidad que conduce a una cueva atravesada por un río subterráneo navegable. La visita combina pasarelas y un pequeño recorrido en barca por sus aguas cristalinas, bajo bóvedas de hasta 94 metros de altura. Es una de las experiencias más impresionantes de la región.
Entrada: Desde 19€/adulto según temporada; 14€ (niños de 4 a 12 años); gratis menores de 4 años. Se recomienda comprar las entradas con antelación. Horario según temporada, revisad en su web
Cuevas de Rouffignac

Conocidas como la “caverna de los cien mamuts”, estas cuevas albergan más de 250 grabados de mamuts, caballos y bisontes. La visita dura 1 hora y 10 minutos y se realiza en un pequeño tren eléctrico que recorre más de un kilómetro en el interior. Dentro de la cueva siempre hacen unos 13 grados así que hay que llevar chaqueta incluso en verano.
Entrada: Se recomienda comprarla con antelación. 12€ adultos y 8€ niño. Revisad horarios de apertura en su web.
Qué comer en la Dordoña y días de mercado
Si hay algo que me sorprendió de la Dordoña es que comer forma parte de la experiencia del viaje. La gastronomía es uno de los grandes atractivos de la región y sus mercados son perfectos para probar productos locales, comprar algo para llevar o simplemente darse una vuelta entre los puestos.

Entre las especialidades que no te puedes perder están:
- • Foie gras, uno de los grandes protagonistas de la gastronomía del Périgord.
- • Trufa negra, especialmente durante los meses de invierno, cuando se celebran mercados y ferias dedicados a este producto.
- • Nueces del Périgord, que encontrarás tanto al natural como en tartas, ensaladas, aceites y otros productos.
- • Magret de pato, uno de los platos más típicos de la zona, además del confit de pato.
- • Quesos y productos locales, que merece la pena probar directamente en los mercados.
- • Vinos de Bergerac, producidos en los alrededores y una alternativa menos conocida a los vinos de Burdeos.
Mercados de la Dordoña
Una de las cosas que más me gusta de viajar por Francia es visitar sus mercados y en la Dordoña merece muchísimo la pena incluirlos en la ruta. Prácticamente cada pueblo tiene su mercado semanal, aunque los días varían según la localidad. Te dejo una tabla con los días de mercado en los pueblos principales.
| Día de Mercado | Temporada | ¿Por qué visitarlo? | |
|---|---|---|---|
| Sarlat-la-Canéda | Miércoles y sábado | Todo el año | El más completo y uno de los mejores para comprar productos locales en pleno casco histórico |
| Domme | Jueves | Todo el año | Puedes combinar fácilmente el mercado con la visita al pueblo y sus miradores |
| Belvès | Sábado | Todo el año | Una buena opción si visitas el pueblo durante el fin de semana |
| Beynac-et-Cazenac | Lunes | Estacional | Mercado pequeño, pero con el castillo y el pueblo medieval como telón de fondo |
| La Roque-Gageac | Viernes | Estacional | Perfecto para combinar con un paseo en gabarra o una excursión en kayak por el río |
| Saint-Cyprien | Domingo | Todo el año | Una buena alternativa para incluir un mercado en una ruta de domingo |
Tip: Antes de organizar la ruta, mira qué pueblos tienen mercado los días que vas a estar por la zona. Puede ser una buena forma de decidir qué visitar cada día y, además, es una de las mejores maneras de conocer el ambiente local.
Y si viajas en temporada de trufa, intenta incluir alguno de los mercados de trufa de invierno. Es una experiencia bastante diferente a un mercado convencional y una oportunidad estupenda para probar uno de los productos más característicos del Périgord.
Mapa con todas las recomendaciones de la Dordoña
En este mapa te dejo todos los lugares mencionado en el posts así como restaurantes u otros pueblos que merecen la pena visitar.
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Y hasta aquí este viaje por la Dordoña, para mí uno de los lugares más bonitos que he visitado, y creo que es una joya esperando a ser descubierta. Espero que te sea útil y disfrutes mucho de este increíble destino!
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